Estrecha
la mano de tu rival una vez finalizado el encuentro.
Envía
el balón fuera si un rival cae lesionado.
Celebra
el gol con alegría pero sin ofender al contrario.
No
permitas que tus compañeros ofrezcan una imagen que te pueda
perjudicar a ti y al equipo.
Si
detectas actitudes improcedentes en los rivales no te tomes
la justicia por tu mano, comunícalo a la Organización.
El
deporte base es una de las actividades más apasionantes para
disfrutar del tiempo de ocio.
La
competitividad que impone nuestra sociedad no debe
trasladarse a los terrenos de juego. En el deporte no es
preciso ganar a cualquier precio.
El
deporte base nos permite compartir emociones con amigos y
conocidos y fomentar la relación social.
Recuerda
que sin equipo rival no hay partido, no hay emoción, no hay
alegría ni decepción. Lo necesitas tanto que nunca puede ser
tu enemigo.
El
árbitro también es imprescindible. Es tan necesario como el
equipo contrario. Respeta sus decisiones y recuerda que se
puede equivocar.
Los
entrenadores y delegados juegan un papel decisivo en el FAIR
PLAY. Sus consignas deben inspirarse en la ética deportiva.
Los
seguidores de tu equipo deben animaros, pero procura que
tengan un comportamiento correcto.
El
terreno de juego no es el lugar más adecuado para solucionar
los problemas. Si quieres desconectar juega con la máxima
energía y deportividad. El deporte te ayuda y reconforta.